sábado, 1 de noviembre de 2008

AU REVOIR PARIS

He llegado, después de algunas aventuras aeropuertuarias más (alerta de atentado y turbulencias varias), ya estoy en Cornellá...
Se ha acabado el viaje iniciático a la independencia y vuelvo a la normalidad, que de momento es la tesis, los emails urgentes del Puigferrat (el redactor de Enciclopedia Catalana), los congresos organizados por Rosa (mi tutora de tesis), las clases (que tengo que dar esta semana)... hasta dentro de dos meses, cuando empezará la "aventura" de buscar un nuevo trabajo en tiempos de crisis ;)
He visto cientos de cosas preciosas, rincones curiosos, museos llenos de obras maestras, he avanzado (aunque no tanto como yo querría) en mi tesis y volvería a repetir la experiencia sin pensarlo un instante, pero... ¡se está muy bien en casa, con todos vosotros!.
Sé que muchos habéis leido mis aventuras en el blog, día a día, y eso me ha hecho sentir muy cerquita y acompañada, a pesar de la distancia, así que gracias a todos por pasaros por aquí, y también por dejar vuestros mensajes y por enviarme vuestros emails.
Y, especialmente, un enorme abrazo estrujador a mis dos amigas del alma, a mis dos hermanas, a Beatriz y a Mercedes, por sus mensajes, por su presencia, Paris c'est a nous, les filles!!!!
Así pues, au revoir...

jueves, 30 de octubre de 2008

EMPIEZAN LAS DESPEDIDAS


Penúltimo desayuno en el Colegio de España, y el último para las dos chicas de la foto, una es Susana, de Palencia, musicóloga, la otra es Raquel, de Málaga, bióloga, de los chicos, Alberto, el rubio es matemático, y se queda a vivir en París, porque ya es profe en la Universidad (¡que envidia!), Martín va a pasar dos años aquí porque está haciendo un posgrado en ingeniería (que envidia también porque eso significa que ya ha presentado la tesis). ¡Empiezan las despedidas!, mañana me tocará a mi... si consigo cerrar las maletas a tiempo claro...

miércoles, 29 de octubre de 2008

LA METEO 2

Brrrrr, estamos a -1 grado y hay una espesa bruma... cada vez estoy más de acuerdo con eso que decía Serrat "Yo nací en el Mediterráneo", y aunque pasear por las orillas del Sena es genial, ¡hace mucho frío!.
Voy a ponerme mis calcetines de lana, mi jersey, mi bufanda, mi abrigo, mis guantes, y me voy a buscar a Ezequiel al tren, que está a punto de llegar, ¿sabeis que aquí a un novio o una novia, en plan cariñoso, se le dice "mon petit chou"?, que significa, literalmente, "mi pequeña coliflor", a veces son muy raros estos franceses... pero en fin, como he decidido integrarme en las costumbres del lugar, voy a llevarle una flor de bienvenida, esta que veis aquí...

lunes, 27 de octubre de 2008

EL ÚLTIMO MUSEO...


Ayer era mi último domingo en París (almenos de momento) así que decidí aprovechar la mañana para ver un último museo (sí... aún me quedan museos por ver...). Estuve en el Musée Jacquemart-André, que en realidad es la colección privada de Nelie Jacquemart, una muchacha bien del siglo XIX que fue una de las primeras mujeres en estudiar pintura en la Academia de Bellas Artes. Muy pronto la chica se convirtió en la retratista de moda de la alta sociedad del momento, y le encargaron el retrato del heredero de una gran familia de banqueros asquerosamente ricos, el señorito Edouard André. Como todos estais imaginando, en el curso de las sesiones de pose, estrictamente vigilados por un par de severas carabinas, los chicos se enamoraron y se casaron. Nelie no dejó de pintar, pero ella y Edouard se dedicaron sobre todo a viajar por el mundo y a reunir una enorme colección de arte que instalaron en un precioso palacete. A su muerte, Nelie legó toda su colección artística al estado, a condición de que todos los objetos se quedaran donde los había colocado ella.
El palacio retiene, gracias a eso, el ambiente de otras épocas, y aunque el recorrido no tiene mucha lógica en un sentido histórico (los cuadros se mezclan con la porcelana, los objetos del renacimiento con los de la Edad Media...) tiene la virtud de transmitirnos el gusto estético de Nelie, sus intereses personales, que representan, en realidad, los intereses de los grandes burgueses de finales del siglo XIX.
Bueno, y además estaba Van Dyck; en estos momentos en el Musée Jacquemart-André se ha instalado una exposición temporal con algunos de los mejores retratos de Van Dyck, un pintor del siglo XVII, el preferido del rey y los nobles ingleses.
Y eso fue todo, la tarde la pasé haciendo cosas propias del domingo por la tarde, poniendo una lavadora, trabajando un poco y esperando al lunes, solo me faltó ver Página2...

jueves, 23 de octubre de 2008

PAS DE PHOTOS

Acabo de volver de los talleres de restauración de los museos franceses, que están en Versalles, en las antiguas caballerizas reales. Me ha llevado hasta allí Claudie Ressort, antigua conservadora del Museo del Louvre y amiga de Rosa Alcoy, que para aquellos que no lo sepais es mi tutora de tesis, y allí he podido ver dos obras de Pere García (¡mi amigo, mi tortura, mi tema de tesis!) que tienen en restauración.
Claudie es una ancianita adorable, pequeñita y frágil, con pulcros cabellos grises recogidos en un moño, zapatos de tacón y gafas redondas con montura metálica, ronda los setenta años y es amable y muy dulce, aunque habla un peu rapide...
Puesto que íbamos a ir a Versalles en coche me ha invitado a comer a su casa, (hemos comido una cosa rarísima, una especie de morcilla con puré de manzana al horno) y la verdad es que para la hora del café yo estaba ya un pelín estresada siguiendo su conversación y la de su marido e intentando aportar algo más interesante que un "oui, bien sur" ocasional. Pero mi estres se ha convertido en pánico cuando, girándose hacia mí en el coche Claudie me ha recomendado dulcemente que me abrochara el cinturón, ha puesto un CD de música de piano y se ha santiguado... y un segundo después ha desaparcado con un derrape, haciendo chirriar su pequeño twingo rojo... ¿Sabeis esos ancianitos que ponen de los nervios a los conductores porque van despaciiiito?, pues Claudie no es de esos... al volante se convierte en Fitipaldi, Airton Senna, Fernando Alonso... pero con mala vista y reflejos de setenta años... Yo no sabía que los twingo corrían tanto, pero lo que de verdad me ha dado miedo y ganas de decirle que ya conducía yo es cuando me ha pedido que le fuera diciendo los límites de velocidad porque ella no llegaba a leerlos... ya me tenéis a mí leyendo a toda prisa todo cartel que encontraba y además traduciendo mentalmente los números al francés mientras Claudie me hablaba del paisaje. Al principio he pensado que se los estaba diciendo mal, o que mi pronunciación es aún más horrible de lo que yo creía, porque íbamos siempre unos veinte o treinta kilómetros por encima del límite, pero luego Claudie me ha explicado alegremente que ella tiene mucha suerte porque nunca le han hecho una foto con el radar, y que tiene todos sus puntos en su carnet... "non, pas de photo ma petite!" me ha dicho... oh là là mon dieu...
Yo con la morcilla atascada en la garganta y Claudie feliz como unas castañuelas, finalmente hemos llegado a Versalles de una pieza. En el centro de restauración hemos estado charlando con los restauradores, que me han explicado todo el proceso (el tratamiento de la madera, de la pintura, la eliminación de los repintes...) me han enseñado las radiografías que han hecho a las tablas, hemos visto otras piezas... Ha sido una visita muy interesante y todos han sido muy amables... hasta que les he preguntado si podía hacer o me podían dejar alguna fotografía actual de las piezas... pues "non, pas de photo non plus", resulta que no quieren que nadie vea las piezas hasta que la restauración esté acabada, más que nada para que no les critiquen el trabajo, así que teniendo en cuenta que hace seis años que están restaurando estas pinturas... creo que presentaré la tesis sin esas fotos... Y luego, Beatriz, me han dicho que estan un poco sensibles con este tema porque les han criticado mucho la restauración del dorado de la puerta del palacio de Versalles, ¿te acuerdas?, yo no he dicho nada, claro, pero la verdad es que la pintura de purpurina que le han puesto hace daño a los ojos...
Pues nada, nos hemos despedido, y Claudie y yo hemos vuelto a París, en veinte minutos, ella sin foto y yo sin aliento; parecía que estaba en el bingo cantando los límites de velocidad 40, 80, 110!, contradirección! y, finalmente ¡MANIFESTACIÓN! porque nos hemos metido de lleno en una "manif" como ha dicho Claudie toda entusiasmada. Estábamos a una parada de metro de la Residencia, y cuando la buena señora me ha preguntado si quería que me llevara hasta allí o prefería acabar el trayecto en metro (ella estaba ya en la puerta de su casa prácticamente) me ha faltado el canto de un duro para saltar en marcha del coche. Así que me he despedido de ella y allí la he dejado, intentando convencer con su sonrisa de abuelita al policia con metralleta de que tenía que pasar de todas todas por enmedio de la "manif" porque vivía al final de esa misma calle...
En fin, un día, esto... emocionante... pero "sans photo", como esta entrada...

domingo, 19 de octubre de 2008

LA CUENTA ATRÁS

Acabo de dejar a "los visitantes" en el aeropuerto, en dos horitas estarán en Barcelona... ¡y yo volaré para allá en una semana y cinco días!, me da la sensación de que ha empezado la cuenta atrás... la verdad es que me va a dar pena dejar París, ¡pero tengo muchas ganas de veros a todos!.
Mi padre ya os enseñará las fotos (ha hecho unas 400, no está nada mal, aunque no se acerca al record mundial de mi primo Abraham en su viaje de bodas, unas 2000...), pero aquí tenéis un resumen del día de ayer; por la mañana tempranito fuimos andando desde Les Marais, el barrio del hotel, hasta la colina de Montmartre y el Sacre Coeur y, después de callejear un poco por el antiguo barrio de los artistas, los poetas, los cabarets y otros personajes de vida alegre, volvimos al centro para comer y, por la tarde, visitar la Sainte Chapelle, la pequeña capilla, de enormes vidrieras, construida por el rey San Luís para albergar la reliquia de la corona de espinas de Cristo. Era sábado, así que Notre Dame y los alrededores del Sena estaban muy animados, turistas y gente del lugar, musicos callejeros (incluso un grupo con un piano) y ¡hasta el equipo de un rodaje!, con un autobús de los años cuarenta incluido aparcado en mitad del puente de Louis-Philllipe.
Esta mañana ya no nos daba tiempo de hacer turismo, así que he ido a buscarlos al hotel y luego hemos desayunado en el Colegio de España, antes de salir para Orly, aquí los teneis en la entrada de la Ciudad Universitaria.

viernes, 17 de octubre de 2008

CUMPLEAÑOS FELIZ Y ALGO MÁS

Esta entrada está dedicada a Mercedes, hoy es su cumple, 27 ya... ¡muchas felicidades!, el día que nos conocimos, en nuestro primer día de instituto, ninguna de las dos había cumplido todavía los 14, aunque nos faltaba muy poco. Recuerdo que llevaba una chaqueta tejana y el pelo larguísimo (aún más que ahora) y que estaba muy seria, pensé que parecía una chica muy madura, creo que yo a su lado me sentía muy pequeñita con mi camiseta blanca con lacitos. Dentro de 12 años más, ¿como crees que nos veremos Merceditas?... habrá que averiguarlo...
UN BESO (mío y de Grillo)

El algo más de esta entrada es que hoy hemos andado tanto que se me han desgastado las plantas de los pies, a mis padres parece que les habían dado cuerda al salir del hotel y el itinerario ha sido el siguiente: del barrio de Le Marais, donde está el hotel hemos ido al Louvre, donde hemos pasado un par de horitas viendo las pinturas de Ingres, David, los franceses del siglo XVIII y XIX, Caravaggio y, por supuesto, la Monna Lisa (aunque de lejos porque había una valla y muchos japos). Del Louvre hemos ido paseando por la orilla izquierda del Sena hasta el Musée Rodin, para ver los jardines y sus esculturas y hacer un pique-nique en sus tumbonas (todo muy bucólico, las tumbonas de madera, el cesped, los arbolitos y el arrullo de los cuervos...). Pasando por los Invalides hemos llegado hasta la torre Eiffel, el gigantesco mecano de París, y de allí hemos vuelto paseando por la orilla derecha del Sena, entre enormes castaños, hasta los Campos Elíseos, el Jardín de las Tullerías y de nuevo al hotel. Si hubiera muchos como nosotros el Metro lo cerraban... Pero la verdad es que hemos recorrido la mitad del centro histórico de París y el día nos ha acompañado mucho, frío, pero un cielo azul y luminoso, con las nubes justas para animar las fotos sin deslucirlas, ¡ya las vereis a la vuelta!