sábado, 1 de noviembre de 2008

AU REVOIR PARIS

He llegado, después de algunas aventuras aeropuertuarias más (alerta de atentado y turbulencias varias), ya estoy en Cornellá...
Se ha acabado el viaje iniciático a la independencia y vuelvo a la normalidad, que de momento es la tesis, los emails urgentes del Puigferrat (el redactor de Enciclopedia Catalana), los congresos organizados por Rosa (mi tutora de tesis), las clases (que tengo que dar esta semana)... hasta dentro de dos meses, cuando empezará la "aventura" de buscar un nuevo trabajo en tiempos de crisis ;)
He visto cientos de cosas preciosas, rincones curiosos, museos llenos de obras maestras, he avanzado (aunque no tanto como yo querría) en mi tesis y volvería a repetir la experiencia sin pensarlo un instante, pero... ¡se está muy bien en casa, con todos vosotros!.
Sé que muchos habéis leido mis aventuras en el blog, día a día, y eso me ha hecho sentir muy cerquita y acompañada, a pesar de la distancia, así que gracias a todos por pasaros por aquí, y también por dejar vuestros mensajes y por enviarme vuestros emails.
Y, especialmente, un enorme abrazo estrujador a mis dos amigas del alma, a mis dos hermanas, a Beatriz y a Mercedes, por sus mensajes, por su presencia, Paris c'est a nous, les filles!!!!
Así pues, au revoir...

jueves, 30 de octubre de 2008

EMPIEZAN LAS DESPEDIDAS


Penúltimo desayuno en el Colegio de España, y el último para las dos chicas de la foto, una es Susana, de Palencia, musicóloga, la otra es Raquel, de Málaga, bióloga, de los chicos, Alberto, el rubio es matemático, y se queda a vivir en París, porque ya es profe en la Universidad (¡que envidia!), Martín va a pasar dos años aquí porque está haciendo un posgrado en ingeniería (que envidia también porque eso significa que ya ha presentado la tesis). ¡Empiezan las despedidas!, mañana me tocará a mi... si consigo cerrar las maletas a tiempo claro...

miércoles, 29 de octubre de 2008

LA METEO 2

Brrrrr, estamos a -1 grado y hay una espesa bruma... cada vez estoy más de acuerdo con eso que decía Serrat "Yo nací en el Mediterráneo", y aunque pasear por las orillas del Sena es genial, ¡hace mucho frío!.
Voy a ponerme mis calcetines de lana, mi jersey, mi bufanda, mi abrigo, mis guantes, y me voy a buscar a Ezequiel al tren, que está a punto de llegar, ¿sabeis que aquí a un novio o una novia, en plan cariñoso, se le dice "mon petit chou"?, que significa, literalmente, "mi pequeña coliflor", a veces son muy raros estos franceses... pero en fin, como he decidido integrarme en las costumbres del lugar, voy a llevarle una flor de bienvenida, esta que veis aquí...

lunes, 27 de octubre de 2008

EL ÚLTIMO MUSEO...


Ayer era mi último domingo en París (almenos de momento) así que decidí aprovechar la mañana para ver un último museo (sí... aún me quedan museos por ver...). Estuve en el Musée Jacquemart-André, que en realidad es la colección privada de Nelie Jacquemart, una muchacha bien del siglo XIX que fue una de las primeras mujeres en estudiar pintura en la Academia de Bellas Artes. Muy pronto la chica se convirtió en la retratista de moda de la alta sociedad del momento, y le encargaron el retrato del heredero de una gran familia de banqueros asquerosamente ricos, el señorito Edouard André. Como todos estais imaginando, en el curso de las sesiones de pose, estrictamente vigilados por un par de severas carabinas, los chicos se enamoraron y se casaron. Nelie no dejó de pintar, pero ella y Edouard se dedicaron sobre todo a viajar por el mundo y a reunir una enorme colección de arte que instalaron en un precioso palacete. A su muerte, Nelie legó toda su colección artística al estado, a condición de que todos los objetos se quedaran donde los había colocado ella.
El palacio retiene, gracias a eso, el ambiente de otras épocas, y aunque el recorrido no tiene mucha lógica en un sentido histórico (los cuadros se mezclan con la porcelana, los objetos del renacimiento con los de la Edad Media...) tiene la virtud de transmitirnos el gusto estético de Nelie, sus intereses personales, que representan, en realidad, los intereses de los grandes burgueses de finales del siglo XIX.
Bueno, y además estaba Van Dyck; en estos momentos en el Musée Jacquemart-André se ha instalado una exposición temporal con algunos de los mejores retratos de Van Dyck, un pintor del siglo XVII, el preferido del rey y los nobles ingleses.
Y eso fue todo, la tarde la pasé haciendo cosas propias del domingo por la tarde, poniendo una lavadora, trabajando un poco y esperando al lunes, solo me faltó ver Página2...

jueves, 23 de octubre de 2008

PAS DE PHOTOS

Acabo de volver de los talleres de restauración de los museos franceses, que están en Versalles, en las antiguas caballerizas reales. Me ha llevado hasta allí Claudie Ressort, antigua conservadora del Museo del Louvre y amiga de Rosa Alcoy, que para aquellos que no lo sepais es mi tutora de tesis, y allí he podido ver dos obras de Pere García (¡mi amigo, mi tortura, mi tema de tesis!) que tienen en restauración.
Claudie es una ancianita adorable, pequeñita y frágil, con pulcros cabellos grises recogidos en un moño, zapatos de tacón y gafas redondas con montura metálica, ronda los setenta años y es amable y muy dulce, aunque habla un peu rapide...
Puesto que íbamos a ir a Versalles en coche me ha invitado a comer a su casa, (hemos comido una cosa rarísima, una especie de morcilla con puré de manzana al horno) y la verdad es que para la hora del café yo estaba ya un pelín estresada siguiendo su conversación y la de su marido e intentando aportar algo más interesante que un "oui, bien sur" ocasional. Pero mi estres se ha convertido en pánico cuando, girándose hacia mí en el coche Claudie me ha recomendado dulcemente que me abrochara el cinturón, ha puesto un CD de música de piano y se ha santiguado... y un segundo después ha desaparcado con un derrape, haciendo chirriar su pequeño twingo rojo... ¿Sabeis esos ancianitos que ponen de los nervios a los conductores porque van despaciiiito?, pues Claudie no es de esos... al volante se convierte en Fitipaldi, Airton Senna, Fernando Alonso... pero con mala vista y reflejos de setenta años... Yo no sabía que los twingo corrían tanto, pero lo que de verdad me ha dado miedo y ganas de decirle que ya conducía yo es cuando me ha pedido que le fuera diciendo los límites de velocidad porque ella no llegaba a leerlos... ya me tenéis a mí leyendo a toda prisa todo cartel que encontraba y además traduciendo mentalmente los números al francés mientras Claudie me hablaba del paisaje. Al principio he pensado que se los estaba diciendo mal, o que mi pronunciación es aún más horrible de lo que yo creía, porque íbamos siempre unos veinte o treinta kilómetros por encima del límite, pero luego Claudie me ha explicado alegremente que ella tiene mucha suerte porque nunca le han hecho una foto con el radar, y que tiene todos sus puntos en su carnet... "non, pas de photo ma petite!" me ha dicho... oh là là mon dieu...
Yo con la morcilla atascada en la garganta y Claudie feliz como unas castañuelas, finalmente hemos llegado a Versalles de una pieza. En el centro de restauración hemos estado charlando con los restauradores, que me han explicado todo el proceso (el tratamiento de la madera, de la pintura, la eliminación de los repintes...) me han enseñado las radiografías que han hecho a las tablas, hemos visto otras piezas... Ha sido una visita muy interesante y todos han sido muy amables... hasta que les he preguntado si podía hacer o me podían dejar alguna fotografía actual de las piezas... pues "non, pas de photo non plus", resulta que no quieren que nadie vea las piezas hasta que la restauración esté acabada, más que nada para que no les critiquen el trabajo, así que teniendo en cuenta que hace seis años que están restaurando estas pinturas... creo que presentaré la tesis sin esas fotos... Y luego, Beatriz, me han dicho que estan un poco sensibles con este tema porque les han criticado mucho la restauración del dorado de la puerta del palacio de Versalles, ¿te acuerdas?, yo no he dicho nada, claro, pero la verdad es que la pintura de purpurina que le han puesto hace daño a los ojos...
Pues nada, nos hemos despedido, y Claudie y yo hemos vuelto a París, en veinte minutos, ella sin foto y yo sin aliento; parecía que estaba en el bingo cantando los límites de velocidad 40, 80, 110!, contradirección! y, finalmente ¡MANIFESTACIÓN! porque nos hemos metido de lleno en una "manif" como ha dicho Claudie toda entusiasmada. Estábamos a una parada de metro de la Residencia, y cuando la buena señora me ha preguntado si quería que me llevara hasta allí o prefería acabar el trayecto en metro (ella estaba ya en la puerta de su casa prácticamente) me ha faltado el canto de un duro para saltar en marcha del coche. Así que me he despedido de ella y allí la he dejado, intentando convencer con su sonrisa de abuelita al policia con metralleta de que tenía que pasar de todas todas por enmedio de la "manif" porque vivía al final de esa misma calle...
En fin, un día, esto... emocionante... pero "sans photo", como esta entrada...

domingo, 19 de octubre de 2008

LA CUENTA ATRÁS

Acabo de dejar a "los visitantes" en el aeropuerto, en dos horitas estarán en Barcelona... ¡y yo volaré para allá en una semana y cinco días!, me da la sensación de que ha empezado la cuenta atrás... la verdad es que me va a dar pena dejar París, ¡pero tengo muchas ganas de veros a todos!.
Mi padre ya os enseñará las fotos (ha hecho unas 400, no está nada mal, aunque no se acerca al record mundial de mi primo Abraham en su viaje de bodas, unas 2000...), pero aquí tenéis un resumen del día de ayer; por la mañana tempranito fuimos andando desde Les Marais, el barrio del hotel, hasta la colina de Montmartre y el Sacre Coeur y, después de callejear un poco por el antiguo barrio de los artistas, los poetas, los cabarets y otros personajes de vida alegre, volvimos al centro para comer y, por la tarde, visitar la Sainte Chapelle, la pequeña capilla, de enormes vidrieras, construida por el rey San Luís para albergar la reliquia de la corona de espinas de Cristo. Era sábado, así que Notre Dame y los alrededores del Sena estaban muy animados, turistas y gente del lugar, musicos callejeros (incluso un grupo con un piano) y ¡hasta el equipo de un rodaje!, con un autobús de los años cuarenta incluido aparcado en mitad del puente de Louis-Philllipe.
Esta mañana ya no nos daba tiempo de hacer turismo, así que he ido a buscarlos al hotel y luego hemos desayunado en el Colegio de España, antes de salir para Orly, aquí los teneis en la entrada de la Ciudad Universitaria.

viernes, 17 de octubre de 2008

CUMPLEAÑOS FELIZ Y ALGO MÁS

Esta entrada está dedicada a Mercedes, hoy es su cumple, 27 ya... ¡muchas felicidades!, el día que nos conocimos, en nuestro primer día de instituto, ninguna de las dos había cumplido todavía los 14, aunque nos faltaba muy poco. Recuerdo que llevaba una chaqueta tejana y el pelo larguísimo (aún más que ahora) y que estaba muy seria, pensé que parecía una chica muy madura, creo que yo a su lado me sentía muy pequeñita con mi camiseta blanca con lacitos. Dentro de 12 años más, ¿como crees que nos veremos Merceditas?... habrá que averiguarlo...
UN BESO (mío y de Grillo)

El algo más de esta entrada es que hoy hemos andado tanto que se me han desgastado las plantas de los pies, a mis padres parece que les habían dado cuerda al salir del hotel y el itinerario ha sido el siguiente: del barrio de Le Marais, donde está el hotel hemos ido al Louvre, donde hemos pasado un par de horitas viendo las pinturas de Ingres, David, los franceses del siglo XVIII y XIX, Caravaggio y, por supuesto, la Monna Lisa (aunque de lejos porque había una valla y muchos japos). Del Louvre hemos ido paseando por la orilla izquierda del Sena hasta el Musée Rodin, para ver los jardines y sus esculturas y hacer un pique-nique en sus tumbonas (todo muy bucólico, las tumbonas de madera, el cesped, los arbolitos y el arrullo de los cuervos...). Pasando por los Invalides hemos llegado hasta la torre Eiffel, el gigantesco mecano de París, y de allí hemos vuelto paseando por la orilla derecha del Sena, entre enormes castaños, hasta los Campos Elíseos, el Jardín de las Tullerías y de nuevo al hotel. Si hubiera muchos como nosotros el Metro lo cerraban... Pero la verdad es que hemos recorrido la mitad del centro histórico de París y el día nos ha acompañado mucho, frío, pero un cielo azul y luminoso, con las nubes justas para animar las fotos sin deslucirlas, ¡ya las vereis a la vuelta!

jueves, 16 de octubre de 2008

YA ESTAN AQUÍ LOS GUIRIS


Aquí tenéis a la parejita en París, en las manos del gigantesco hombre dormido de Les Halles...
Pese a su alergia a las colas y al metro, hoy han hecho bastante de guiris, han subido los más de trescientos escalones hasta las torres de Notre Dame para saludar a las gárgolas de Quasimodo y Esmeralda y nos hemos dejado timar un poco en un bar a orillas del Sena (8 euros una cerveza... eso duele en lo más hondo...). Además los dos han probado su cursillo acelerado de vocabulario francés, mi padre ya sabe decir bière (cerveza), mi madre café au lait y hasta han probado a pedir l'addition, aunque entonces el camarero, con ese afán de llevar la contraria que les enseñan a los franceses en la escuela de camareros les ha dicho, "non, le ticket", pues vale...
Mañana al Louvre...

lunes, 13 de octubre de 2008

LIRE EN FETE

Lire en fête, hacer de leer una fiesta o la fiesta de leer, es el título del festival que se celebraba este fin de semana en París. Este año la protagonista era la literatura infantil y juvenil, aunque ha habido actividades de todo tipo, desde lectura-yoga en la rue Saint-Honoré hasta un recital de F. García Lorca acompañado al piano por música de Chopin aquí, en el Colegio de España. El corazón de la fiesta, sin embargo, estaba instalado en el Parque de la Villette (un enorme parque con pelouses, lago y dragón), en la Gran Halle, antiguo mercado de hierro del siglo XIX.
Harry Potter, los hermanos Grimm, los cuentos de Beatrix Potter, pequeñas obras maestras del libro ilustrado, y una divertida exposición que buscaba acercarse al mundo de las palabras y las letras de formas originales: hadas recitando un cuento-trabalenguas en francés, las créatures, dos bailarinas con el vestido repleto de mensajes que el público iba arrancando (al verlas me he acordado de nuestras dos Beatrices, que también tienden a participar en paranoias así), el sector Post-it, donde todo el mundo dejaba su mensaje y a cambio se llevaba el que le gustara más, les paroles réfrigérantes, escondidas en frigoríficos, o el Musée des Oubliettes, una pequeña carpa de circo (un rincón "timburtaniano") donde se amontonaban trastos inútiles, cosas lanzadas al olvido, (adminículos :), pero llenas de poesía, con las que todos podíamos jugar...

sábado, 11 de octubre de 2008

LE SOLEIL SE COUCHE



"Ah! petit prince, j'ai compris, peu à peu, ainsi, ta petite vie mélancolique. Tu n'avais eu longtemps pour distraction que la douceur des couchers de soleil..."
Antoine de Saint-Exupery, Le Petit Prince

Ayer por la tarde una ligera neblina filtraba los últimos rayos del sol, sobre la piedra blanca de la fachada de Notre-Dame de París el atardecer jugaba a crear suaves reflejos rosados. El río discurría lento y tranquilo, con los bateaux-mouches repletos de turistas y las orillas de bouquinistas, paseantes y músicos callejeros. De los tenderetes de crepes se escapaba un rico aroma a leche y chocolate, transportado por una brisilla suave y tibia...
Y entonces llegaron los bomberos, y cuatro furgones de policía, y un montón de polis con metralleta, chaleco antibalas y escudo que aparecieron trotando ordenadamente por las calles que dan al Parvis (la plaza) de Notre Dame y cercaron la catedral en dos minutos. Ante semejante despliegue yo me sentía en la piel del gato, es decir, llena de curiosidad pero... afortunadamente una ancianita aún más curiosa que yo que estaba sentada en mi mismo banco tomó al asalto al poli más cercano, sin intimidarse ni pizca por la metralleta y demás, y le preguntó que pasaba, resulta que todo el follón se debía a que había un grupo de unas veinte personas repartiendo panfletos en defensa de los "sin-papeles"... Ah! la France, país de las libertades, la igualdad y la fraternidad... que de contrastes...

viernes, 10 de octubre de 2008

MIS MAÑANAS... y mis tardes

Paso tantas horas aquí que he pensado que debía presentaros la sala de lectura de la biblioteca del Instituto Nacional de Historia del Arte. En realidad es la antigua sala de lectura de la Biblioteca Nacional de Francia, uno de los primeros ejemplos de arquitectura monumental basada en el uso del hierro y el cristal. Tiene un fondo de libros muy bueno y unos bibliotecarios amables y comprensivos (y eso es todo un hallazgo en el mundo de las bibliotecas ¿verdad Mercedes?), lástima que me tenga que llevar cada día un mantón de lana porque hace un frío que pela..., en fin, nadie es perfecto.
La foto de la derecha es de la parada de metro donde me bajo cada día, Palais Royal-Musée du Louvre, es otro de los ejemplos de la relación amor-odio de París con el arte contemporáneo, la construyó en el 2000 un señor de cuyo nombre es mejor no acordarse y es, francamente, horrorosa.
Pues entre la parada de metro y la biblioteca hay una calle larga y llena de cosas interesantes... (como la piano-coiffure). Ya sabeis que Beatriz es capaz de localizar por el olfato cualquier quesería situada en un radio de 50 metros a la redonda (depende de como sople el viento incluso más...), pues yo debo tener algún tipo de sentido que me ayuda a localizar cualquier librería por pequeña o escondida que esté. Hoy, cuando salía de la biblioteca, flaneando bajo un agradable y alegre solecillo, he notado las señales inequívocas que decían "librería interesante a la derecha-librería interesante a la derecha"...
El escaparate era pequeño y estaba atestado de libros de segunda mano, postales antiguas y viejas fotos eróticas de esas con señoras gordas vestidas con camisones sugerentes y ricitos a lo Mary Pickford, así que no he podido evitar entrar... y el interior... estanterías de madera hasta el techo, llenas a rebosar de libros nuevos y de segunda (e incluso de tercera) mano, betsellers, libros de poesía, verdaderas rarezas de bibliófilo, cuentos, y gatos... tres gatos paseando tranquilamente entre los mostradores y durmiendo en las pilas de libros... y aquí y allá, enganchados a algunos libros con clips y pinzas de la ropa, cartulinas de colores con mensajes manuscritos para guiar al mirón sin estridencias y explicarle algo sobre los libros expuestos, pero también, creo, sobre el propio librero. Como soy una chica "trés sage" hoy he refrenado mis ansias consumistas y no he comprado nada, pero he encontrado algunos pequeños tesoros y... creo que volveré a pasar por aquí antes de dejar París...

miércoles, 8 de octubre de 2008

PUES AQUÍ ESTOY...


Como me habéis pedido que os enseñe mi nueva imagen, aquí la teneis, soy la misma Guadaira de siempre pero... más ligera y "parisien" ;)
Y lo mejor de este corte de pelo es que casi no necesito el peine... dos minutos de secador y... c'est tout!

Bonne nuit!
Besos...

martes, 7 de octubre de 2008

PIANO-COIFFURE

Supongo que habéis oido hablar del concepto "piano-bar", pero, ¿y del concepto "piano-coiffure", es decir, "piano-peluquería"?.
Pues imaginad un local pequeñito y alargado, ocupado por un enorme piano, una barra de bar de mármol, taburetes y bancos tapizados en cuero con patas de hierro forjado, libros distribuidos por doquier, entre las mesas y los secadores del pelo y vibrantes cuadros, fotografías antiguas en blanco y negro y dibujos al pastel en las paredes, todo envuelto en una suave música de blues... y estareis en el lugar donde ayer me corté el pelo... digamos que entre bastante y mucho... no os penseis que no tiene su riesgo hablar con una peluquera en un idioma que no es el vuestro...
Bernhard, alto y negro, es el pianista, Delphine, pequeñita y rubia, la peluquera, y ayer por la tarde yo era la única clienta, así que ambos me acogieron con entusiasmo, aunque mientras Delphine lavaba, peinaba y cortaba sin piedad no dejaron de entrar mujeres de todas las edades, a tomar un té a la menta, charlar e intercambiar los últimos cotilleos, como en cualquier peluquería de barrio que se precie, cuando salí de nuevo a la calle, renovada y más ligera, también tenía información de primera mano sobre todos los habitantes de la rue Richelieu y algunas nociones más de lo que llamaríamos el "francés coloquial"...

sábado, 4 de octubre de 2008

TE ESTOY LEYENDO EL FUTURO...

Esta tarde, al salir de la biblioteca he visto que el día estaba azul y sin una sola nube en el horizonte, (aunque también hacía un frío pelón), así que he cogido mi bocata de nocilla, mi bufanda y la cámara de fotos y me he ido a pasear por los jardines del palacio de Luxemburgo, antiguo palacio real construido por María de Médicis y hoy sede del Senado francés. Es un gran parque que combina bosquecillos de castaños (más o menos los únicos árboles que reconozco gracias a las enormes castañas que caen de ellos), con ordenados y geométricos parterres de flores, fuentes monumentales decoradas con ninfas y faunos y esculturas al acecho entre los caminos.
Estaba yo admirando una colección de pálidas (porque son de mármol blanco) y líricas reinas y grandes damas francesas, cuando, para mi sorpresa, junto a la efigie de Margarita de Angulema, reina de Navarra, he visto aparecer esa enorme e hierática cabeza dorada. La escultura, de bronce, mide 6'5m y se titula El Profeta, es obra de un tal Louis Debré, que fue discípulo de Alberto Giacometti (ese que hacía cuerpos humanos delgados como alambres y al borde del desastre).
El suave brillo dorado del bronce entre los árboles al atardecer, y la mirada del gigante, a la vez inexpresiva y penetrante impregnan ese rincón del parque de un aura pagana, ajena a cualquier religión conocida. Situada justo frente a él, he mirado al Profeta... y ya os podeis hacer una idea de las preguntas que han cruzado por mi mente... he escuchado atentamente y me ha parecido oir, muy suavemente... ¿el viento entre las ramas? ¿o quizá un oráculo?...

P.S: Os recomiendo que visiteis la página de Louis Debré, www.debre.com, tiene obras muy interesantes.

viernes, 3 de octubre de 2008

LA MÉTEO

Previsión del tiempo para el día de hoy: habrá nubes, lluvias y sol por todo el país...
Esa es la previsión publicada en el periódico... los hombres del tiempo francés no se lo curran mucho, así también acierto yo...
Pero la verdad es que es así, tan pronto llueve y sopla un viento huracanado como sale el sol... la parte buena es que cuando estás en la puerta de la biblioteca, dudando si entrar o dar antes una vuelta por el barrio, sin paraguas y con zapatillas deportivas de lona y cae un chaparrón de estos se te acaban las dudas y te entran unas ganas de trabajar... así que ya sabeis, esta semana no hay muchas cosas nuevas porque he estado escribiendo y consiguiendo más carnets de bibliotecas parisinas.
En fin, otra ventaja de la lluvia diaria es que cuando sale tímidamente el sol y me atrevo a sacar la nariz fuera y a apagar el ordenador, todo está reluciente y limpito como si le hubieran pasado una esponja, todo lo verde es más verde y empiezan a despuntar por todas partes los colores rojos y dorados del otoño.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Amsterdam, ¿Amsterdam?


Amsterdam es una ciudad encantadora, con sus canales, sus casitas, sus tulipanes...
¿Amsterdam?, no no me he vuelto loca, esta mañana cuando he salido de casa iba a París... pero nos ha faltado el canto de un duro para acabar en Amsterdam. Al parecer algún extraño fenómeno de esos que a lo mejor hay que ligar al cambio climático y la globalización ha hecho que la proverbial niebla londinense se trasladara a París, haciéndo invisible la ciudad del Sena, por lo que no se podía aterrizar, así que el piloto del avión nos ha informado alegremente (cuando ya habíamos despegado, no fuera a ser que alguien se arrepintiera y se bajara) que habíamos salido media hora tarde porque necesitaba poner más combustible de la cuenta, y tenía que poner más combustible porque probablemente aterrizariamos en Amsterdam, que era el aeropuerto disponible y con condiciones técnicas y climáticas apropiadas más cercano...
Al final el sol ha sonreído y la niebla se ha marchado y hemos evitado un poco de turismo no planeado, y a eso de las 12'30 hemos llegado, sanos y salvos, a Paris-Orly. No sé... creo que me he quedado con las ganas de pasar por Holanda...

martes, 23 de septiembre de 2008

UNA TRADICION FRANCESA


Cuando uno viene a París tiene que subir a la torre Eiffel, ver el museo del Louvre, pasear en barco por el Sena, probar los quesos... y las huelgas de transporte, si señor, una tradición francesa más, una experiencia que no puedes perderte si pasas en París, ciudad de las libertades, madre de todas las revoluciones, más de una semana.
Y si en Barcelona nos quejamos de RENFE aquí el tema es muuucho más complicado, imaginad: 700.000 personas cogen cada día la línea RerB en París, porque esta línea atraviesa la ciudad de punta a punta y se extiende bastante más allá, llegando hasta los dos aeropuertos parisinos, Orly y Charles de Gaulle. Bueno, pues esta línea vital para el funcionamiento parisino está gestionada por 2 compañías diferentes, SNCF y RATP, una gestiona la parte sur y otra la parte norte, como buenas hermanas, y para cada compañía hay implicados cuatro o cinco sindicatos... Pues el lunes se puso de huelga RATP, y la parte que ella gestiona no funcionaba, hoy en cambio se ha puesto de huelga la SNCF y no funciona esa parte, y para mañana han anunciado que a lo mejor se ponen de acuerdo... y no funciona nada...
Solo espero que el jueves no haya huelga porque sino, llegar a Charles de Gaulle para coger un avión a las 8 de la mañana puede ser una pesadilla...
En fin, hay que tomárselo con humor, lo que dice este señor, que está mirando un tren SNCF de juguete es "Funciona después de las negociaciones, excepto días azules y días de huelga"...

domingo, 21 de septiembre de 2008

EL DESTINO

Yo ayer había planeado trabajar, de verdad, pero no pudo ser...
El caso es que me levanté temprano para ir a la biblioteca de Sainte-Genevieve, pero cuando llegué un cartel avisaba de que el sistema informático había saltado por los aires y la biblioteca estaba cerradas hasta el lunes... y, cosas del destino, el Panteón, que está justo al lado, estaba abierto porque este fin de semana se celebran las Jornadas de Patrimonio y muchísimos edificios públicos y museos se pueden visitar gratis. Así que, me dije, ¿quien soy yo para oponerme al destino?, y me dediqué a hacer un poco de turista.
El Panteón fue primero iglesia de Santa Genoveva, pero después de la Revolución el enorme edificio neoclásico construido por Soufflet se dedicó a los "Grandes hombres de la patria", sí, hombres, ninguna mujer ha sido enterrada entre sus sacrosantos muros así que Voltaire, Rousseau, etc., no cuentan con compañía femenina para la eternidad... cosa que no debe extrañar si se piensa que la declaración de los derechos del hombre, no incluyó los derechos de la mujer... en fin...
Con mis instintos feministas bien amarrados debajo del brazo entré en este enorme club masculino, especie de iglesia laica, si tal cosa es posible, que cuenta con una impresionante colección de frescos dedicados a santa Genoveva, y también con un curioso "reloj", el famoso "péndulo de Foucault". Además del título de un libro de Umberto Eco, el susodicho péndulo fue construido por el tal Foucault para demostrar la rotación de la tierra, y se parece mucho al que hay (o había) en el vestíbulo del Museo de la Ciencia de Barcelona.
Después del Panteón me acerqué hasta la iglesia de Saint-Etienne au Mont (San Esteban del Monte) que es muy bonita y donde además había en esos momentos un concierto de órgano, y acabé callejeando (flaneando que diria Baudelaire) por las callecitas que rodean el Panteón y la Sorbona, llenas de tiendas de libros y discos de segunda mano.

viernes, 19 de septiembre de 2008

MURMULLOS.


Ayer, a eso de las 19'15, iba yo corriendo por un caminito de tierra entre los árboles del parque de Montsouris, con mi pañuelo anudado al cuello y en el MP3 Clarence Clearwater Revival. Se estaba poniendo el sol y solo los juegos de los niños, junto al lago, rompían la tranquilidad de la tarde... y entonces oí un murmullo... me quité los cascos y me giré, pero no venía nadie por el camino, delante, llegando al puente que cruza la vía del tren, corrían dos chicas que charlaban, pero el murmullo venía de muy cerca, de entre los árboles, y quienquiera que fuese hablaba en italiano, pronunciando promesas de amor... no, espera, no hablaba en italiano, eso era inglés... ¿o era alemán?. Al principio el murmullo me había parecido el de una chica pero ahora era claramente la voz de un chico, con un acento meloso y persuasivo... estaba a punto de arrancar a correr otra vez, pero esta vez a toda pastilla y con el móvil en la mano cuando lo descubrí...

Se trataba de una obra de arte... pues sí señores y señoras, un tal Christian Boltanski se ha dedicado a grabar las conversaciones amorosas de los y las estudiantes que pasean por el parque de la Ciudad Universitaria y luego ha instalado una serie de altavoces disimulados entre los bancos y los árboles del paseo, a petición del Excelentisimo Ayuntamiento de París...

La verdad es que flipar, flipas, y la cosa queda bastante poética, desde luego mucho mejor que otra obra de arte, esta instalada en el jardín de las Tullerías, verdad Beatriz?

jueves, 18 de septiembre de 2008

TRABAJANDO...

Ya sé que estos días no os he enseñado ningún nuevo rincón de París, pero eso es porque me estoy portando bien y llevo unos días trabajando en el campus de la Ciudad Universitaria, en mi habitación y en la biblioteca. Estoy ESCRIBIENDO..., bueno, no mucho ni muy brillantemente, pero lo estoy haciendo, que es lo que cuenta.
Ayer por la tarde salí a correr un poco por el parque; la residencia está enmedio de un jardín enorme y verde que cada tarde se llena de forofos del deporte y la salud así que me dije, ¿porque no?, y me apunté a sudar con un chico, Andrés, y dos chicas, Andrea y Cristina, de Valladolid... En fin... Andrea y Andrés nos dejaron a Cristina y a mi... muy atrás y muy jadeantes, pero ¡era el primer día! y esta tarde volvemos a la carga.
El parque está lleno de grandes parterres de césped, un lago, esculturas, castaños y otros árboles centenarios, como ese enorme cedro del Líbano de la foto, que fue plantado en época de Napoleón Bonaparte... A esa hora de la tarde había por todas partes gente haciendo deporte, leyendo, niños jugando... así que después de correr aproveché para pasear un poco y entonces, enmedio de la calma del atardecer, surgiendo de entre los árboles, me encontré con esos enormes ángeles que parecen estar anunciando el Apocalipsis...
En realidad se trata de la iglesia del Sacre-Coeur, construida enmedio de la nada, al otro lado de la carretera que rodea el parque de la Ciudad Universitaria, ya que en los terrenos de ésta no se podía construir ningún edificio de culto. La ciudad universitaria se concibió como un espacio laico, creado para el encuentro de culturas pero sin ningún matiz religioso. Sin embargo al parecer el obispo de la época no se dio por vencido, y en los años treinta hizo levantar esa gran iglesia neo-románica, con una alta torre desde la que acechan esos ángeles verdes, como esperando a que los estudiantes salgan del refugio de los árboles del parque... En fin, a mi, allí, junto a la carretera y al lado de edificios industriales, me dio la sensación de un decorado para la serie Buffy Cazavampiros...

lunes, 15 de septiembre de 2008

EXCURSIÓN A CHARTRES

Los franceses son muy puntillosos con la pronunciación... así que lo mejor cuando uno no sabe muy bien como se pronuncia algo es enseñarselo escrito, así no os encontrareis con que preguntais como ir a Chartres y os envían a Chatelet... que es lo que me pasó ayer... Pero finalmente conseguí coger el tren correcto y llegar a la ciudad, en realidad más bien un pueblo, sin muchos contratiempos.
La catedral es impresionante, mucho más bonita que Notre Dame de París, y con un programa escultórico que abarca tres portadas (oeste, sur y norte) y varias fases estilísticas del gótico.
Después de esquivar a un grupo de japoneses que hacían fotos al Portal Real, abrí la puerta de entrada, y me sorprendió la elegancia de la nave central, iluminada solo por las velas, unas pocas lámparas bien escondidas y el sol que se filtraba por sus grandes vidrieras, donde predomina un azul profundo. Junto al presbiterio un grupo de músicos tocaban violines y contrabajos y el ambiente (antes de que entraran los japoneses) ponía la piel de gallina.
Como buena guiri me acerqué al laberinto, mosaico de piedra negra en el suelo de la nave central, y sujeto de especulaciones místicas al estilo del Código da Vinci, parcialmente destruido con la Revolución francesa.
Los portales esculpidos merecieron en clase de Arte gótico tres o cuatro clases del Pere Beseran, y, como buena alumna, yo me pasé unas dos horas haciendo fotos.
Por lo demás, el pueblo tiene aún muchas casas antiguas y calles con encantos, y, aunque hay bastantes turistas, los 100km que separan Chartres de París le han permitido mantener un carácter propio y bastante original.


sábado, 13 de septiembre de 2008

LE MARAIS

El Village de saint Paul (es decir, el pueblo de San Pablo) es un barrio dentro de un barrio. Me explico, este conjunto de edificios del siglo XVI está dentro del barrio Le Marais, que es uno de los más originales y con más encanto de París, y se compone de una serie de casas unidas por pasajes y patios de vecinos llenos de flores y tiendecitas curiosas. Un montón de artesanos y artistas se han instalado aquí, y puedes encontrar de todo, desde muebles estilo rococó del siglo XVIII a broches y pendientes hechos de esparto, pasando por tiendas misteriosas a través de cuyos cristales se atisba un batiburrillo digno de una peli de misterio.
En Le Marais se encuentra también la Place des Vosgues, una de las más antiguas y mejor conservadas de la ciudad, (papa, mama, vuestro hotel está a dos pasos de la plaza) y el barrio judío, que mantiene casi intacto su carácter y está lleno de librerías, sinagogas, restaurantes y hombres de larga barba blanca vestidos de negro y con grandes sombreros, como marca la tradición. Beatriz y yo cenamos en Chez Marianne y os lo recomendamos si alguna vez venís a París; precio asequible y cosas riquísimas. La comida se parece a la siria o la libanesa, y el plato degustación que nosotras comimos incluía, por ejemplo, berenjenas fritas con tomate, hojaldre de ternera, humus, falafel, ensalada de atún, queso feta... mmm, se me hace la boca agua solo de pensarlo.

jueves, 11 de septiembre de 2008

MONTMARTRE



Ah! Montmartre, la vida bohemia, los artistas, los cabarets… y las hordas de turistas (entre las que nos tenemos que incluir claro…). La zona baja del barrio es ruidosa y está muy masificada, además de que ha perdido completamente su carácter original, el Moulin Rouge fue muy decepcionante, sobre todo para Beatriz, que se lo quedó mirando con una cara de pena… No solo porque no es el original, sino porque tiene un aspecto completamente anodino y deslavazado, según Beatriz “le faltan neones”, y es verdad, ese antiguo “antro de perversión y lujuria” tiene un aspecto de lo más respetable, pese a los carteles de chicas vestidas con plumas.
Cuando empiezas a subir la colina, en cambio, el aspecto del barrio empieza a cambiar, muchas tiendecitas y locales conservan aún sus escaparates y mobiliario antiguo, en algunos casos de los años 50, como el bar Les deux moulins, donde se rodó Amelie, y en otros casos más antiguo aún, del siglo XIX, como Le lapin agile (El conejo ágil). En este cabaret-taberna abrevaron personajes como Picasso, que pagó algunas de sus consumiciones con sus cuadros… Por esta parte del barrio las calles son empinadas, tranquilas y llenas de rincones pintorescos, de vez en cuando un grupo de veinte japoneses aparece correteando tras su guía, pero con un poco de paciencia, en diez minutos acaban de hacer fotos y desaparecen, dejando las calles silenciosas de nuevo.



Subiendo subiendo llegamos hasta la iglesia del Sacre Coeur, desde donde se tiene un panorama espectacular de París, rendido a los pies de la colina. Desde allí volvimos a bajar, pasando por la zona de creperies, braseries y pequeños restaurantes, que a esa hora, que era la de la cena, estaban llenos a rebosar.

Por cierto, ya vamos conociendo a algunos de los residentes del colegio de España, y esta mañana, en el desayuno, las presentaciones han sido curiosas, cuando le he dicho a un chico, Pedro, que me llamaba Guadaira me ha mirado con cara de incredulidad y ha contestado... "¡Venga ya!, si ese es el nombre de mi pueblo..." resulta que es de Alcalá de Guadaira... :))

miércoles, 10 de septiembre de 2008

LAS PARISINAS...


Os quejáis de que hay pocas fotos... bueno, pues aquí tenéis algunas más, junto con muchos besos de las dos!!! (eso es lo que pone en mi camiseta, LOTS OF KISSES FROM PARIS)


La mansión en la que Rodin vivió durante casi diez años de su vida se ha convertido ahora en el museo que alberga obras como El Beso o El pensador. También hay una sala dedicada a Camille Claudel, donde puede verse hasta que punto se inspiró en Rodin... y viceversa, hay algunas obras espléndidas de Camille, como La pequeña castellana, un busto de una niña en el que se puede tocar la ternura de esta artista que acabó tan mal por la estrechez de miras de la sociedad y, sobre todo, de su familia.
Los mármoles, esbozos en yeso, cuadros y fotografías del interior de la mansión se completan con un jardín lleno de castaños y parterres de flores donde se han instalado algunos de los mejores bronces de Rodin, entre ellos La puerta del infierno o Los burgueses de Calais.
Pese a la lluvia y los cuervos tamaño autobús que merodeaban entre las esculturas estas dos intrépidas exploradoras (bueno, en realidad éramos tres, como vereis si os fijais bien en la foto inferior) no dejaron rincón por ver...
La foto de arriba es uno de los "esbozos" (en bronce) para los burgueses de Calais, Rodin representaba primero a su personajes desnudos, y los iba modificando y vistiendo, de modo que en la figura final se puede ver la tensión de un cuerpo real oculto bajo las ropas.
La imagen inferior es el grupo titulado Las tres sombras, que coronaba la puerta del infierno, pero en tamaño XXL



martes, 9 de septiembre de 2008



Una escalera de caracol estrecha, empinada e interminable, con los escalones desgastados por el tiempo y las pisadas nos condujo hasta lo alto de las torres de Notre Dame, donde vivía Quasimodo en compañía de sus gárgolas y sus campanas...

En realidad las esculturas de las torres no son gárgolas, porque no sirven de desagüe para el agua de la lluvia, y esa es la función de la gárgola. De hecho la palabra tiene la misma raíz que hacer gárgaras, por el ruido que hacían al desaguar. Son simples esculturas decorativas y... la mayoría (aunque no todas) no son medievales, sinó que se las inventó un tal señor Viollet-le Duc, restaurador y arquitecto de oficio, allá por el siglo XIX, cuando se dedicó a restaurar las iglesias y catedrales franceses masacrados por la revolución.
De todas formas estar allí arriba es realmente como entrar en un mundo de novela, tan cerca de los tejados, de los pináculos que rematan las torres, de las esculturas que los artistas medievales se empeñaron en hacer en el tejado, donde nadie (excepto quizá el campanero y las palomas) podían verlas...
La vista de la ciudad y del Sena es impresionante, en la imagen de arriba podeis ver una de esas falsas gárgolas que os decía y, al fondo, un edificio grande lleno de tubos, es el Museo de Arte Contemporaneo Georges Pompidou, que algunos han comparado con una fábrica con las tripas al aire.
En la foto que os pongo aquí abajo teneis una panorámica del Sena con sus barcas turisticas y sus puentes.

lunes, 8 de septiembre de 2008

LA REINA QUE JUGABA A SER PASTORA


Versalles es deslumbrante, dorado, imponente, con un aire un tanto bélico pese a su refinamiento palaciego. Todo en el está destinado a demostrar el poder del Rey Sol, por eso, pese a los espléndidos salones, los enormes lechos con dosel, la galería de los espejos y los inmensos jardines llenos de ordenados parterres, creo que me quedo con el jardín inglés de Maria Antonieta, más agreste y salvaje, desordenado, y sobre todo con su aldea.

Esta reina, tan denostada por la historia (curiosamente más que su marido, el rey, que era quien reinaba), que murió decapitada con 37 años y se había casado con solo catorce, hizo construir esta aldea en miniatura para huir de la grandilocuencia de Versalles y el nido de víboras que era la corte. Las construcciones tienen un aire de cartón piedra, pero a la vez están llenas de encanto y creo que transmiten la idea del personaje de la reina mejor que los grandes salones y las camas con doseles de brocado. Aún hoy está cuidada al detalle y los huertos están cultivados con verduras, hay caminos emparrados, flores, y el estanque de pesca tiene unos peces de más de medio metro.


viernes, 5 de septiembre de 2008

AHORRAR AGUA EN PARIS






Hoy también llueve en París...






jueves, 4 de septiembre de 2008


Esta mañana hacía frío y soplaba el viento pero el sol se ha asomado tímidamente cuando yo salía de la Ciudad Universitaria.

He estado en la Bibliothèque du Musée des Arts Decoratifs, ¡ya tengo otro carnet bibliotecario parisino!, a este ritmo me voy a hacer una colección...

Cuando he salido de la biblioteca tenía hambre, así que he ido a buscar un bocadillo y he hechado a andar sin rumbo; las aceras estaban llenas de brasseries donde parisinos y guiris en alegre mezcolanza desafiaban a las nubes y así, andando andando, he llegado hasta la ópera, un edificio grandilocuente y ostentoso, como la mayoría de los edificios parisinos de la época (segunda mitad del siglo XIX). La enorme mole está revestida de multitud de estatuas doradas, columnatas y pórticos, pero justo por eso no decepciona, es como una gran dama parisina con peluca y demasiadas joyas y lazos, bien erguida al final de la Avenida de la Ópera.

Con la idea de rodear el edificio he seguido caminando, y he acabado en las Galerías Lafayette, un enorme centro comercial edificado a principios del siglo XX; dentro puedes comprar ropa de diseño, comer en un McDonals o en Maxim's y, sobre todo, ver la gran cúpula central... creo que los de Gran Vía 2 han intentado imitarlo pero no han estado a la altura...

Para acabar os diré que el Musée des Arts Decoratifs es muy entretenido, (no pongáis esa cara, lo digo de verdad), está ordenado cronológicamente pero a parte de eso no tiene ningún criterio y puedes encontrar cosas tan variadas como una colección de encendedores, patitos de goma para la bañera o una tabla pintada por Pere García de Benabarre en el siglo XV... Hay cosas que son un monumento al mal gusto, como unas cerámicas del siglo XVIII hiperrealistas que representan platos de comida como un pavo relleno o cochinillo al horno (¿quien ponía eso en su casa?) pero también hay pinturas medievales, renacentistas, barrocas, impresionistas de calidad, además de muebles art Decó, etc. Un poco de todo, ¡ah!, y también una galería del juguete...


Mis paseos de hoy me han recordado dos cosas: el concepto de "flaneur", del que habla Charles Baudelaire en El pintor de la vida moderna (Mercedes, ¿recuerdas?, nos habló de él nuestro "Martí"). El flaneur es el que vaga por la calle, sin mucha decisión ni destino, dejándose llevar por los olores, las vistas, el río de gente, para reencontrar en los rincones de la ciudad moderna momentos de calma y de intimidad entre el ruido de los coches y las prisas.

La segunda cosa es la canción "Le vent" de Georges Brassens...

martes, 2 de septiembre de 2008

PRIMER DIA EN PARIS


Hoy llueve, no mucho, solo a ratitos, pero yo, con mi chip de barcelonesa mediterránea todavía activado he salido en manga corta y chanclas a la calle y la gente me miraba... En fin, ya tengo paraguas...

Hoy tempranito he ido a la Biblioteca Nacional de Francia a pedirles que me dejen entrar, así que he salido de las paredes castellanohablantes del Colegio de España y me he enfrentado al mundo exterior y francés, y que rápido hablan estos franceses...

Pues nada, después de equivocarme de RER y llegar hasta Gentilly, a las afueras de Paris, he llegado sin más contratiempos a la biblio, donde me han hecho el carnet (que me ha costao 18 euros de los buenos) después de que un señor de sonrisa amable y dicción ininteligible me sometiera a una entrevista de más de veinte minutos en la que el sabrá lo que le he dicho porque yo no, pero al parecer lo he convencido de que soy digna de entrar en sus sacrosantas salas de lectura... mañana, porque resulta que hay que reservar sitio antes por internet o por teléfono.

Esta tarde me voy a dedicar a explorar un poco por los alrededores de la Ciudad Universitaria y mañana iré al Louvre, también a convencerlos de que soy una "profesioná" de la Historia del Arte y me tienen que dejar entrar sin pagar... ¡a ver si cuela!

Besos a todos!!

Aix, que ya os hecho de menos!!!


P.S: Beatriz!, que te quedan tres días pa venir!!!!!!!!!

LLEGADA A PARIS


Ya estoy aquíiiiiiiii!

Y no es por fardar pero eso que veis en la foto es la Ciudad Universitaria...

Bueno, os explico, mi padre me dejó en la terminal C con más de treinta kilos de equipaje que yo arrastré hasta el mostrador de facturación, y allí estuve haciendo cola cosa de más de media hora, que aproveché para conocer a la bibliotecaria del Colegio de España, pues sí, y es que el mundo es un pañuelo!

El vuelo fue bien y aunque el aeropuerto Charles de Gaulle es enooooorme (tiene un tren interno que te lleva de algunas terminales al parking y a la estación de RER así que fijáos) no me perdí, más que nada porque iba con la susodicha bibliotecaria (que es catalana). El RER tiene una parada justo en la puerta de la Ciudad Universitaria, y a las cuatro de la tarde, y una vez superada la barrera de salida del tren (que es como un enorme torno que amenaza con machacarte) entré en un parque verde y soleado (ayer hacía sol, hoy ya no) que es donde están las casas de los diferentes países de la Ciudad Universitaria. La mayoría de las casas son muy chulas, y casi todas tienen un toque del país, la inglesa, por ejemplo, es la típica mansión de ladrillos granates y ventanas blancas, la del japón tiene tejadillos así como... orientales, etc. La de España es bastante neutra, un edificio blanco pero tipo palaciego también.

Pues nada, con mis bultos arrastrando llegué a la recepción y solté un dubitativo "Bon jour...", a lo que la Gobernanta (que viene a ser como un ama de llaves) contestó con un radiante "¡Hola! ¿y tu quien eres?", a lo que suspiré con alivio...